-Eres más feo que un 2 C.V... le increpó un C4 de Ninco.
-Mira si eres feo que te metieron en una caja de cartón... le recordó el Porsche 935 de Carrera.

Incluso los coches de la maleta, los preparados para competir se metían con él...
El pobre Ferrari de Open Slot estaba abatido, triste, se sentía avergonzado al estar junto a aquellas bellezas de coches con las que compartía vitrina, el Mercedes W196 de Cartrix, el 300 SLR de Superslot, el 360 GTC, el Ford GT40 de FLy, etc....

Todas las noches el patito feo soñaba con ser una verdadera máquina de competición y demostrar que es un verdadero Ferrari, que ser un Ferrari se lleva dentro, se lleva en la sangre y seguramente don Enzo estaría orgulloso de él.
Ferrarista de pro, decidió hacer de él un verdadero coche de carreras, una máquina veloz y fiable capaz de batir a las más poderosas máquinas en la pista y demostrar que cualquier coche puede ser capaz de ser un campeón. Solo hay que creer.....

Miquel desmontó el malformado coche, pero no sabía por donde comenzar, así que optó por retocar la carrocería. Limó su interior ligeramente, le hizo un ligero ‘lifting’, la liposucción...... vamos, tubo más trabajo que el cirujano plástico de Belén Esteban. Con todo, le había rebajado ya unos 15 gramos. El patito feo se sentía más ligero, más ágil, más rápido de movimientos sin esos gramos de más de carrocería, ya que más que una carrocería, parecía que llevaba una coraza.

Pero en realidad, una vez puesto en pista, seguía siendo el mismo patoso coche que era. El chasis era obsoleto, era incapaz de hacer bien las curvas y se salía con mucha facilidad.

Sin duda alguna estaba delante de un gran reto, pero estaba convencido de que lo conseguiría.
Lo primero que le hizo fue adaptarle una cuna Slot.it lineal, pero el chasis fue recortado y reforzado para poder adaptar una cuna en Sidewinter y en Anglewinter. Se reforzó la zona del chasis donde se apoya la cuna para que fuese más rígido, la cabeza de los tornillos se escondían en un rebaje para que no rozara en la pista y pudiera ir lo más bajo posible, con un centro de gravedad más bajo y así poder pasar más rápido las curvas.
Disponía del material calibrado más avanzado, ejes y llantas Sloting Plus ‘belliiiiiiiiiiiiisimas", más a corde con los coches del caballino rampante.

No contento con lo que ya llevaba, le montaron un verdadero motor de competición, un nc-5 de Ninco capaz de explotar el potencial que este feo Ferrari de Open Slot llevaba dentro.

Después de muchas horas de trabajo por parte de Miquel 'Geppetto' Criado, el patito feo se había convertido en un verdadero cisne, un coche de competición.... como siempre había soñado de pequeñito el feo Open Slot.




























