viernes, 15 de enero de 2010

Acura Ninco deco Motor a fons

Wenas!!! A principios de noviembre del año pasado, me llegó un correo electrónico en el cual me informaban de que me había tocado un coche. Es este:

Se trata del Acura de Ninco que el programa Motor a Fons (motor a fondo) sorteaba entre sus logeados a la página web del canal autonómico catalán (Canal 33). En la página web, centrada en el mundo del deporte, se puede participar en varios sorteos realizados por el canal. Yo soy asiduo de la porra de la F1.
En esta porra, cada fin de semana de carrera, podemos pronosticar cual será el resultado final de la carrera, primer abandono, mejor escudería del fin de semana, etc... Por los aciertos te dan unos puntos y los mejores de cada fin de semana se llevan los premios que tienen, por ejemplo un televisor extraplano, una TDT.. y un coche de Slot de la marca Ninco decorado especialmente para la ocasión.
Seguramente les han sobrado un buen número de coches y lo han sorteado entre los que participábamos, ya que os puedo asegurar que mi porra no pasaba de dos aproximaciones como mucho, ya que si aciertas que un piloto entra entre los 5 primeros, te daban un puntito. Eso si, acertando la posición al final de la carrera, te daban más... lógico.
La verdad es que no me esperaba que me tocara este fantástico Acura. La decoración es simplona, el logo del programa, de TV3 y canal 33 y poco más.
La base metalizada contrasta muy bien con el negro brillante del coche. Y este a la vez, con el verde de las letras y el pequeño hilo que rodea el cockpit.
Sin duda alguna, un bonito coche y un bonito gesto el regalarlo a los que llevamos ya unos años jugando a la porra de la F1. Espero que os haya gustado el coche tanto como a mi.

PD: para que se vea mejor el cockpit...

Adeu y gass

miércoles, 13 de enero de 2010

¿Cuál es tu criterio de colección?

Mis últimas adquisiciones me han hecho recapacitar sobre el tema del coleccionismo, y más concretamente sobre el criterio que utilizo para coleccionar.



Desgraciadamente dispongo de poco espacio para mostrar mis cochecitos, solo tengo dos vitrinas del Ikea (SADPA) con un espacio limitado y que, gracias al ingenio de mi mujer, con la utilización de las cajas de los propios coches, he ganado espacio al utilizarlas como bases y ganar en altura. No sé el nombre, pero son esas vitrinas de cristal con solo tres valdas y muy separadas entre ellas, es una vitrina muy cuadrada y muy desaprovechada (ya sabéis la que es ¿No?). En mente tengo hacerme una más acorde con lo que necesito y a medida. Pero como en éste país, la burocracia relentiza todas las obras de mejora.

Pero hasta que no llegue el momento de la mudanza slotera, debo administrar el tiempo de exposición de los coches en las vitrinas. Como es más que evidente, las novedades ocupan un lugar visible y privilegiado en cuanto llegan a casa. Pero para poder exponerlas, hay que quitar un coche de los que ya llevan tiempo ahí, como se acostumbra a decir en el transporte público ...antes de entrar, dejen salir...

Como se puede observar por las fotos que comparto, me gusta ambientar la situación haciendo que se asemeje (dentro de mis posibilidades de espacio y material) a la competición que es reproducida por el coche adquirido, así que coloco algún que otro coche en el "diorama" que monto para la ocasión. Tras hacer las fotos de rigor y visionarlas para hacer la selección final, observo como mis dos últimas adquisiciones (podéis verlas debajo de esta entrada) son el "mismo" coche, la base del real (1:1) se utilizó para hacer los diferentes modelos, con las pertinentes modificaciones según la disciplina automovilística en las que iban a tomar parte.

Así que las fotos que realizo a mis cochecitos leré me han hecho percatarme inconscientemente de cual es mi estilo de colección, de que coches me interesan para coleccionar y deleitarme con ellos, ya sea viéndolos o buscando información sobre el piloto y disciplina disputada. Así que si lo unimos a la dificultad de poder exponer todos los que tengo por falta de espacio, el resultado no es otro que.... Mi criterio de colección.
Evidentemente este ‘criterio’ me ha costado años, no es una cuestión de ponerse y ya está. No te levantas una mañana y dices...voy a coleccionar coches de Le Mans, rally, GT’s, etc....Yo, como la mayoría de los aficionados al slot que en la actualidad coleccionan, he tenido unos pasos previos, que podrían ser perfectamente estos....

El primer paso, que coincide con los inicios, es el de arreplegar, aglutinar, comprar sin ton ni son. Son compras compulsivas con el único fin de tener el máximo número de coches lo antes posible, y si son baratos, mejor. En esta fase, incluso compraba coches que no me gustaban, pero deduzco –ya que no lo recuerdo- que estaban de oferta, pues... a la saca!! Evidentemente esto lo veo ahora, cuando tengo que sustituir los que tengo en la vitrina para poner los nuevos, que cuando los miro me pregunto... ¿Porque lo compraría si no me gusta?. La verdad que la respuesta no es muy complicada, ya que yo me inicié en el slot para competir, mi única premisa para comprar coches era para ponerlos en pista. Así que si eran más o menos bonitos me daba igual, solo buscaba coches de rally para ver cual era el más rápido. En la actualidad es el Joan petit el que disfruta jugando/destrozando estos coches.

El siguiente paso era coleccionar los modelos de coches de una determinada marca, eran coches de rally e intentaba comprar todas las referencias. Evidentemente que mi criterio ya había ‘evolucionado’, las compras seguían siendo algo compulsivas, ya que a pesar de que el modelo de coche me gustaba/gusta (Seat Córdoba de SCX) había modelos que eran realmente infumables, pero lo importante era tener el máximo número de referencias posibles, un numerito para poder decir... mira cuantos tengo!!!. Evidentemente, que esta forma de coleccionar por el cariño a una marca es respetable, que nadie se me ofenda, pero lo que ahora veo ilógico es ‘cargar’ tambien con los ‘patitos feos’, esos coches que sacan las marcas para amortizar los moldes y que realmente no me llenaban... Evidentemente, como con el criterio anterior, los coches que no me gustan siguen engordando la colección del peque de la casa... que no veas que colección tiene ya!!!.

El tercer paso en mi evolución coleccionista se da gracias a internet, a las facilidades que ofrece la red de redes para conseguir información y la aparición de algo desconocido para mí hasta ese momento.... los foros.
En el foro de cuyo nombre no quiero acordarme, empecé a conocer más marcas, modelos de coches y disciplinas sloteras. Descubrí que Ninco no era japonesa y que en unos 20 minutos en coche me podía plantar en la fábrica (es coña ajijaij ia e). A pesar de que mi única ‘obsesión’ era la competición, empezaba a surgir en mi una curiosidad por otros coches que no siempre terminaban siendo desguazados y modificados para ser estrujados en las pistas. Me empezaba a fascinar la historia que rodeaba a determinados modelos. A pesar de ser bonitos, debían tener ese plus que le da el conocer al piloto, sus gestas, la competición reproducida, etc... Es decir, los coches debían tener "vida". Había pasado ya a la tercera fase del coleccionista patoso. Ahora empezaba a ser más meticuloso a la hora de comprar, miraba más los "extras" que podían llevar los coches, como la presentación (urna diferente a la normal), si además incluía información del coche (cartoncito acreditativo de edición limitada y ligera explicación), si es una edición limitada, etc. Pero claro, esta tercera fase tambien está relacionada con un incremento en el precio del coche. Al no estar hablando de coches de tiradas infinitas y presentaciones normales, tienen un precio algo más elevado, pero dentro de un margen lógico. Quiero aclarar que este margen que considero lógico depende de la "cartera" de cada uno. Esta meticulosidad y gustos por coches "diferentes" empieza a meterme en un mundo del slot más reducido, son los coches de resina. Mientras tanto, tengo que hacer sitio en la vitrina, así que estos coches ya no pasaban a formar parte de la colección del txiqui y son guardados meticulosamente en las cajas, para poder ser colocados en un futuro en la vitrina nuevamente. Aunque de vez en cuando son los utilizados para hacer carreras en la pista casera con el peque, siempre a un ritmo bajo pero disfrutando de una tarde slotera, con coches bonitos y con la mejor compañía que un padre puede tener, que no es otra que la de su hijo y disfrutar con él como ‘enanos’.

El cuarto apartado es el ya nombrado y que califico como... resinero. Sin duda alguna el mundo de la resina es fascinante, aunque he de ser sincero y reconocer que estoy muy verde en este apartado, para que engañarnos. Mis ‘inicios’ fueron gracias a los compañeros lemanseros encabezados por Jordi, al cual siguen los maestros Juanjo y Enric, a los que hay que añadirle la aportación histórica de Alex. Estos monstruos de las resinas se "fabrican" sus propios coches, centrándose en la mítica prueba de resistencia y con la peculiaridad de que no siempre son los ganadores de la misma. En especial Jordi, que es capaz de hacer el coche de un piloto privado y que, además, no se llegó a clasificar.
Con todo este rollo, lo que quiero decir es que la resina es un coche que tiene ese plus que antes comentaba, tiene ‘vida’ e historia, tienen por costumbre reproducir coches que las casas ‘grandes’ no se atreven a fabricar ya que son demasiado exclusivos -en cuanto al seguidor/aficionado al cual van destinados- y las ventas no amortizarían el molde de uno en plástico. Estos coches yo los considero verdaderas ‘obra de arte’. Son trabajos realizados a mano, con cariño, el artista está muy bien documentado e intentan ser lo más fiel posible al coche original. El ‘problema’ que presentan las resinas es el del número de unidades realizadas. Por norma general son tiradas muy cortas, en algunos casos incluso no se llegan a vender ya que están asignadas de antemano. Y lógicamente esto repercute directamente en el precio. Así que si el precio de salida ya es ‘alto’, el que llega a tener en los mercadillos ya ni te cuento. Detrás de la cara amable de las resinas, encontramos la más fea, la de la especulación, la del negocio puro y duro (esto tambien puede pasar con los de plástico), evidentemente es respetable ya que los coches están sujetos a la ley de la oferta y la demanda, pero en cierta manera, esto lo hace tambien más atractivo. Esta sobrevaloración de determinados modelos les hacen poseer una fama de ‘imposibles’ y rara vez se dejan ver. Sin duda alguna, el mundo resinero parece ser ‘sectario’ (que nadie interprete mal la palabra) ya que es reducido y todo el mundo se conoce. Pero se aleja de mi criterio de colección, ya que no es solo un criterio exclusivamente basado en el coche, tambien en el precio de mercado de los mismo, así que a pesar de lo que me gustan las resinas, están por encima de mis posibilidades, algún día me podría dar un caprichito con ellas, pero mi religión (la del puño cerrao) y como buen catalán, hacen que me limite a ser un mero espectador, que disfruta como el que va a un museo y se interesa por conocer la historia, en definitiva..... se mira, pero no se toca...

Después del tocho, por el cual pido disculpas, saco mi propia conclusión sobre mi criterio de colección y es sorprendente.... me gustan TODOS los tipos de coches, no hay una disciplina en la que me centre exclusivamente y justifique mi colección.... ¿Doctor es grave?

Adeu y gasssssss

martes, 12 de enero de 2010

Mercedes 300 SLR #19, Moss-Fangio 1955

Sin ningún tipo de duda, Superslot ha reproducido uno de los coches con más historia en la competición de mediados de los años 50, la Mercedes 300 SLR. A pesar de la gran cantidad de victorias que suman sus pilotos, siempre será recordada por el trágico accidente en las 24 horas de Le Mans del 55.

En esta ocasión reproducen la máquina #19 con la que participaban dos de los más grandes pilotos de la época, y porqué no decirlo, de la historia del automovilismo.... J.M.Fangio y Sir Stirling Moss.


Se llevaban disputadas unas 2 horas y 20 minutos aproximadamente de la edición de la mítica carrera de 1955, un 11 de junio que no se olvidará jamás, ya que perderían la vida 83 aficionados que estaban en la tribuna del circuito de La Sarthe, cuando la 300 SLR de Levegh, forzada por las maniobras de repostage (parada en boxes) de los pilotos que le precedían, se pega a la izquierda de la pista. Macklin, que pilotaba un Austin realiza la misma maniobra pero a menor velocidad que Levegh. La 300 toca con el neumático delantero derecho el guardabarros trasero izquierdo de la Austin y sale catapultada hacia el público en varias piezas a causa del golpe, en especial el tren delantero y el motor que son los causantes de la catástrofe, mientras que el piloto y chasis toman otra dirección.


Mackling se cruza descontroladamente de banda a banda, la gasolina de los coches se prende y se crea una cortina de humo que impide la visibilidad de los pilotos, que deben evitar colisionar con las piezas desprendidas. Se dice que a Levegh le dio tiempo de avisar a Fangio con la mano, aunque yo pienso que fue más por intuición que el Chueco salió ileso al esquivar los coches de Hawthorn y Mackling.


Lo que sucede a continuación es un descontrol total por parte de los organizadores de la prueba, y entre tanto, Mercedes decide retirar sus coches de la competición....


El coche a escala...
El sistema de freno aerodinámico que se activaba de forma manual tambien ha sido reproducido en este coche, diferenciándose de los modelos anteriormente reproducidos para la Mille Miglia. El sistema debía frenar los casi 1000 kg del coche cuando a final de recta casi alcanzaba los 300 km/h, al activarse el freno, se levantaba el panel situado tras el piloto que ofrecía mayor resistencia y frenaba el coche, además de efectivo, impedía un mayor desgaste de los frenos de tambor del coche, por lo que su efectividad era doble. Una vez finalizada la maniobra, el panel volvía su posición natural...


...en definitiva, la edición de 1955 contaba con los mejores pilotos de la época, pilotos de la talla de Moss, Fangio, Hawthorn, Castelloti, Kling, Simon. Levegh.... Los cuales corrían a un ritmo endiablado, prácticamente rodaban a ritmo de récord vuelta tras vuelta hasta el momento en el que se produjo el trágico accidente. Los ganadores fueron Hawthorn-Blueb con un Jaguar D-type, pero eso es lo de menos....



Adeu y gasssssssss

lunes, 4 de enero de 2010

Mercedes W196 #14 de Karl Kling

Karl Kling nació un 16 de septiembre de 1910 en la localidad alemana de Giessen, y moriría a la edad de 92 años, en la tambien ciudad germana de Lago Constance un 18 de marzo del 2003.
Solo disputó 11 carreras de F1 entre los años 1954 y 1955, pero nadie le quitará el honor de haber sido el primer piloto germano en subir a un pódium, precisamente en su primer gran premio, el de Francia en Reims de1954, quedando en una fantástica 2ª posición y a menos de un segundo de J.M. Fangio.
El propio piloto llegó a comentar años más tarde que había nacido a deshora, demasiado tarde para disfrutar de la dorada época de la Mercedes en los años 30, y demasiado pronto para hacer grandes cosas en los años 50. Además, le toco vivir la segunda guerra mundial, al igual que otros pilotos coetáneos suyos. Kling utilizó los conocimientos adquiridos durante la guerra como mecánico de aviones de la Luftwaffe, una vez finalizada, para aplicarlos en la competición. Afición que retomó pilotando un BMW 328. Dicha afición le llegó de joven, trabajando de recepcionista para la Daimler-Benz. Corría por diversión en su tiempo libre en competiciones de "hillclimb", a cualquier cosa que le pudiera poner ruedas y motor lo utilizaba para las carreras de subida en cuesta.
A principios de los 50, ya gozaba en Alemania de una fama de buen piloto, no en vano consiguió uno de sus mayores éxitos en 1952, ganar la Carrera Panamericana pilotando un 300 SL. Ese mismo año, además, fue elegido como mejor deportista alemán, un galardón muy importante en su país y que por primera vez se le otorgaba a un piloto de automóviles.
Como ya he comentado, llegó a la F1 con una edad avanzada, ya peinaba canas y su aspecto físico le hacía parecer mayor que los demás pilotos, y la verdad es que lo era. La confianza que en él tenia Alfred Neubauer y tambien como reconocimiento por el trabajo realizado, le hizo poder debutar con las "flechas de plata", se lo había ganado a pulso. Hay que reconocerle la enorme importancia que tuvo en la creación de la gran máquina que fue la Mercedes W196, cuando allá por 1953 colaboró con Mercedes para volver a la alta competición y demostrar que volvían a ser una gran potencia mundial, y además, tenían pensado hacerlo con dos pilotos germanos, Kling y Hermann Lang como escudero.
A pesar de que prometía mucho, tenía como compañero de equipo a J.M.Fangio, así que pasó a ser él el fiel escudero del piloto argentino y todo esto, sin perder la sonrisa de la cara y la amabilidad que siempre lo caracterizó. Por si fuera poco, Mercedes decide contratar al gran e inigualable Stirling Moss, así que con la llegada del piloto británico se ve relegado a tomar parte como tercer piloto de la escudería. A un piloto ganador como él no le debió sentar excesivamente bien verse en esta situación, así que decidió abandonar la escudería a final de temporada.
Pero en estos momentos tan duros, es donde sale a relucir el respeto ganado con el paso de los años. Mercedes-Benz decide nombrarlo como director deportivo, cargo que ocuparía, pero que no le alejaría de la competición. Su edad y cargo en la empresa no le impediría seguir pilotando –y no sin éxito- en competiciones "menores", logrando ganar el rally Mediterraneo-El cabo (1959) y el Argel- Centroáfrica-Argel en 1961.

Espero que os haya gustado este breve repaso de la vida del piloto germano, el cual es un verdadero desconocido a pesar de sus logros.

Adeu y gasssssssss